Si eres de esas personas que se divierten creando jabones en casa y estás buscando nuevas ideas para hacer que tus productos sean aún más interesantes, entonces estás en el lugar correcto.

En este artículo, vamos a ver 5 aditivos que puedes probar en tus jabones para que tengas una mayor variedad en tu catálogo de productos o simplemente para jugar con nuevos ingredientes.

¡Empecemos!

Carbón activado

El carbón activado es una sustancia que se obtiene de la combustión de diferentes materiales como la cáscara de coco, la madera, etc.

Es conocido por sus propiedades adsorbentes por lo que lo vemos normalmente en productos cosméticos para piel mixta, grasa o con «efecto detox». Si quieres conocer TODO sobre el carbón activado para tus jabones aquí te dejo el video explicando cómo y cuánto se usa.

El carbón activado puede ser usado en jabones saponificados al frío para darle un color gris oscuro a negro, según la cantidad usada. Y no solo le da un color bonito a los jabones sino que nos puede servir para crear un efecto visual de separación entre capa y capa del jabón cuando hacemos la técnica del PENCIL LINE.

Cúrcuma

La cúrcuma es una especia que se utiliza en la cocina para dar sabor a los alimentos pero ha ido adquiriendo más y más popularidad en la industria cosmética.

La cúrcuma tiene un componente activo muy interesante, la curcumina que en varias pruebas realizadas ha demostrado tener propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes. Es por esta razón que se siguen estudiando los «poderes» de la curcumina en la cosmética y sus beneficios a la piel.

En el caso de los jabones le brindan un color precioso, entre amarillo/mostaza a naranja según la cantidad usada. Y si hacemos jabones con otros aditivos podemos hacer diseños muy bonitos ya que crea un contraste de color sumamente atractivo visualmente (y esto es algo que queremos si es que vendemos nuestros jabones ya que ¡todo entra por los ojos!).

Y al usarlo en nuestro jabón debemos recordar que un poquito es más que suficiente pues tiene un color fuerte. Empieza con 8 a 10 gramos por cada 1000 gramos de grasas que uses en tu jabón.

Matcha japonés

El matcha japonés es un té verde en polvo utilizado en la ceremonia del té japonés. Es conocido por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y sus beneficios para la salud siguen popularizándose mientras que sus seguidores siguen creciendo alrededor del mundo.

El matcha japonés es un té verde, pero en realidad hay algunas diferencias importantes entre el té verde y el matcha japonés.

El té verde y el matcha japonés se cultivan de manera similar, pero el matcha se cultiva a la sombra durante las últimas semanas antes de la cosecha. Esto ayuda a aumentar los niveles de clorofila y aminoácidos en las hojas, lo que da como resultado un sabor y aroma más distintivo.

Se puede usar como aditivo en los jabones artesanales para darles color de forma natural. Si bien inicialmente da un color verde hermoso, luego de cortar nuestro jabón y conforme pasan las horas el color irá migrando a uno marrón.

Algo que podemos hacer para aminorar este efecto es usar otros colores: dióxido de titanio, micas verdes u óxido verde. Por ejemplo, en la siguiente imagen tenemos un jabón elaborado con matcha japonés y cúrcuma. En la capa más oscura se usó solo matcha pero en la capa inferior de color verde se utilizó matcha con un poco de mica verde.

diferencia de color entre matcha y matcha con mica cosmética en un jabón saponificado

Además del color natural que nos da, hoy en día este insumo es muy apreciado por los consumidores así que tiene un gran potencial de atraer nuevos clientes que buscan jabones artesanales con ingredientes fuera de lo común.

Te recomiendo usar poco ya que da un color muy fuerte. Podrías empezar con 8 gramos de matcha por cada 1000 gramos de grasas que uses en tu jabón.

Sal

La sal es un aditivo popular que se utiliza en muchos productos de cuidado personal. En el caso de los jabones podemos usar diferentes tipos de sal: la sal común, sal de Himalaya, sal de Maras, etc.

La sal no solo nos da barras de jabón artesanal más duras físicamente sino que crean una cremosidad deliciosa al bañarnos. Claro que esto puede ser que no sea del agrado de todos, pero pruébalo y verás 🙂

sal
Foto: Karolina Grabowska en Pexels.com

Algo importante a mencionar es que: a mayor cantidad de sal, menos espuma. Es decir que si usamos más sal veremos una reducción en la espuma, es por esta razón que muchos jaboneros que hacen jabones con más contenido de sal tienen que reformular su jabón para que siga produciendo espuma y así no se vea perjudicada la experiencia de uso del cliente.

Si no sabes formular tu propio jabón y quieres dejar de seguir recetas de terceros o estos no te salen como quieres. recuerda que en mi curso online aprenderás cómo balancear tu jabón tomando en cuenta los ácidos grasos. Si aún no conoces el curso, te invito a revisarlo aquí.

Otro punto importante a tomar en cuenta es que, dependiendo en dónde vivamos, el usar más sal puede incrementar las chances de que el jabón «sude». Esto debido a que atrapará la humedad del ambiente. La solución es usar menos sal o simplemente limpiar toda la superficie del jabón con un paño limpio y seco y luego envolverlo en film plástico (algo que muchos quizás vamos a querer evitar).

Hace mucho hice un jabón con sal y justo en mi ciudad tuvimos una gran humedad en esa temporada, los jabones no dejaban de sudar pero en lugar de envolverlos en plástico film, cuando terminaron de curar los envolví en papel mantequilla y luego en su empaque final. Además, le explicaba a los clientes la razón de que los jabones estén sudando.

Una forma muy común de agregarlo es en la lejía cuando esta se encuentra caliente para que se disuelva más rápido y mejor. Simplemente lo agregamos y movemos bien.

Algunos jaboneros también agregan sal en la traza con el objetivo de dar un efecto más exfoliante, pero en estos casos lo ideal es no usar una sal tan fina ni molida pero tampoco tan gruesa. Se suele usar sal de Himalaya por ejemplo para crear esa sensación de exfoliación ligera y suave.

Usa entre 5 y 10 gramos de sal por cada 1000 gramos de grasas (podrías usar un poco más, pero si vives en zonas muy húmedas como la mía te recomendaría usar hasta 10 gramos por 1000 gramos de grasas).

Azúcar

El azúcar se puede agregar para darle una mayor cantidad de espuma de forma natural al jabón y lo podemos agregar a la preparación agregando el azúcar dentro de nuestra lejía tibia y moviendo bien hasta que se disuelva por completo. Otros prefieren agregarlo en el agua tibia (calientan el agua previamente), lo disuelven bien y recién allí agregan el hidróxido de sodio en el agua.

azúcar
Foto: Srattha Nualsate en Pexels.com

Tengo que mencionar también que cuando trabajamos con azúcar (o con ingredientes que tienen azúcar de forma natural como la miel, cera de abejas o frutas) la temperatura se elevará así que debemos tener cuidado en nuestro proceso de trabajo para no producir un sobrecalentamiento, el cual puede producir a su vez un efecto volcano que puede resultar peligroso.

Agrega 8 gramos de azúcar por cada 1000 gramos de grasas.

¿Ya trabajaste con estos ingredientes en tu jabón saponificado al frío? ¡Déjame saber en los comentarios!

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