En los últimos años hemos escuchado con más frecuencia el término «jabones artesanales» y que estos son elaborados con ingredientes naturales respetando el medioambiente… pero, ¿sabemos realmente lo que significa? Aquí te lo cuento todo.

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QUÉ ES UN JABÓN ARTESANAL

Primero empecemos aclarando qué es un jabón.

El jabón es el resultado de una reacción química llamada «saponificación». Para lograr esta reacción se mezclan grasas (mantecas y aceites), un elemento alcalino (hidróxido de sodio si es un jabón en barra o hidróxido de potasio si es un jabón líquido) y agua.

Cuando se hace correctamente, al finalizar el proceso no quedan restos de hidróxido sino que obtenemos ¡jabón! Y si nos queremos poner más técnicos serían «moléculas de glicerol (glicerina) y sales de los ácidos grasos».

Los ácidos grasos son los que están presentes en las grasas, es decir, aceites y mantecas que se utilizan para crear un jabón. Las grasas más comunes son aceite de oliva, aceite de coco, manteca de cacao, manteca de karité, aceite de girasol, aceite de ricino, entre otros.

Y muchas veces me preguntan si la piel no se sentirá grasosa con los aceites y mantecas utilizados y la respuesta es NO. Cuando elaboramos un jabón esas grasas se transforman (hay una reacción química) y tenemos como resultado una barra de jabón, así que no te preocupes que tu piel no se sentirá grasosa, por el contrario, lo que sientes es una gran suavidad y limpieza.

LA MAYORÍA DE JABONES COMERCIALES NO SON JABONES

Si bien en el mercado encontramos muchas opciones para nuestra limpieza, según la FDA, muy pocos son realmente jabones.

La mayoría de los «jabones» que encontramos en los supermercados son en realidad detergentes sintéticos (aquí encuentra la información que la misma FDA nos da – texto en inglés).

Estos y los productos de cosmética suelen ser muy cuestionados justamente por los ingredientes que contienen pues algunos estudios afirman que podrían ser nocivos para la piel, la salud y el medio ambiente.

Cuando empecé a investigar y vi esta información decidí dejar de usar esos productos y busqué opciones más naturales en el mercado. Es así que conocí los jabones artesanales y me enamoré de ellos y lo suave que se sentía mi piel con el uso constante.

Jabón Artesanal de Vino elaborado con mantecas y aceites.

¿CÓMO SE HACEN LOS JABONES ARTESANALES?

Actualmente encontramos diferentes técnicas de elaboración de un jabón artesanal. Los tres principales son:

  • Melt and pour: es lo que conocemos como «jabón de glicerina» y se caracterizan por ser rápidos de elaborar ya que la glicerina se compra lista (se venden en bloques de un kilo normalmente)  y solo nos queda cortar, derretir, agregar aditivos (aceites, plantas, etc.), pigmentos, aroma y enmoldamos. En unas horas podremos desmoldarlo y usarlo. Y contrario a lo que muchos piensan, estos jabones ya pasaron por la saponificación, es decir, también se necesitó un elemento alcalino para producirlo (hidróxido de sodio).
Jabón de glicerina previamente cortada en cubos.

Una de las grandes desventajas de los jabones de glicerina es que no lo realizamos desde cero y por ende no podemos decidir con qué grasas e insumos realizarlo.

Algunos de los ingredientes que utilizan los fabricantes de estos bloques de «glicerina» son: aceites, hidróxido de sodio, propilenglicol, glicerina vegetal, sorbitol, alcohol, entre otros.

Otra gran desventaja de estos jabones es que atrapa rápidamente la humedad por lo que es necesario envolverlo en plástico film para que no suden.

Y, en lo personal, algo que no me gusta de este tipo de jabones, es el olor a alcohol que tienen la gran mayoría de ellos. El olor se camufla cuando agregamos fragancias o aceites esenciales pero para las que tenemos una «nariz sensible» podemos sentir ese olor aún si le han agregado aromas.

Muchos jaboneros artesanales empezamos produciendo estos jabones pues son más fáciles y rápidos de elaborar. Yo elaboraba jabones de glicerina inicialmente pero con el tiempo elegí hacer solo jabones con el proceso en frío que explico más adelante.

jabones de glicerina Sanae
  • Saponificación en caliente: con esta técnica lo que se busca es mantener una temperatura pareja durante todo el proceso y así «cocinamos» el jabón, forzando con el calor la saponificación.

    Normalmente trabajamos con ollas de cocción lenta para hacer un jabón con esta técnica, calentamos las grasas y agregamos el hidróxido de sodio con agua y lo dejamos allí durante varias horas, enmoldamos y en 24hrs tenemos un jabón sólido.

    Una gran ventaja de este tipo de jabones es que luego de hacerlo, técnicamente como el proceso de saponificación ya terminó, podríamos usar el jabón pero siempre se recomienda dejarlo en reposo por un par de semanas mínimo para que esté en su mejor punto.

    Otra ventaja es que podemos hacer el jabón desde cero y decidir así qué grasas queremos que tenga según los resultados que buscamos.

    Si bien es un jabón práctico de elaborar ya que necesita menos tiempo de reposo o curación, lo cierto es que hacer diseños en el jabón es más complicado y el efecto que nos queda en el jabón es un poco rústico, por eso personalmente me decanto por el proceso en frío que me da más libertad para crear los diseños que quiera.

jabones de glicerina Sanae
  • Saponificación en frío: esta es la técnica que trabajo para realizar todos los jabones que ven en mi canal de Youtube .

    Se le llama «en frío» porque el único momento en donde usamos una fuente de calor es cuando derretimos las grasas (mantecas y aceites que se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente).

    Y se elaboran agregando el hidróxido de sodio en el agua, luego que esté bien disuelto esta solución se agrega a las grasas, se bate, se pueden agregar aromas y pigmentos, y se enmolda. Luego de 24hr ya podemos cortarlo y lo dejamos reposar por un mínimo de 4 semanas (aunque yo normalmente espero 8 semanas).

    Además, tanto en el caso de la técnica de saponificación en caliente como en la de saponificación en frío, al hacer el jabón se crea de forma espontánea la glicerina en el interior del jabón. No es un aditivo sino que nace naturalmente y es por eso que sentimos una gran suavidad ya que la glicerina (glicerol) es un humectante natural.

    Lo bueno de esta forma de elaborar jabones es que podemos trabajar diseños (que es lo que más me gusta) a diferencia de la técnica anterior en la cual es mucho más difícil por la consistencia que adquiere la mezcla con el calor.

BENEFICIOS DE LOS JABONES ARTESANALES

Beneficios de usar jabones artesanales en barra son muchos  pero te dejo 5 que creo son los más importantes:

  1. Es verdadero jabón, no detergente: como vimos al inicio del post, los jabones comerciales son en realidad detergentes sintéticos. Los jabones que elaboramos con grasas e hidróxido de sodio es un verdadero jabón que limpiará la piel sin irritarla.
  2. Bendita glicerina: como vimos líneas arriba, un jabón artesanal tiene glicerina de forma natural y esta ayuda a la piel a mantener la humedad dejándola suave y sedosa.
  3. Ingredientes no tóxicos: los insumos que solemos utilizar en jabonería artesanal son naturales o vegetales. Estos buscan crear una experiencia de limpieza renovadora en la piel de nuestros clientes, evitando también los químicos nocivos que pueden encontrarse en la industria tradicional.
  4. Ecofriendly: algunos de los ingredientes químicos que encontramos en los jabones de supermercado no solo pueden ser perjudiciales para la piel sino también para el planeta ya que terminan en ríos, lagos y océanos. Los verdaderos jabones no tienen ese efecto pues son biodegradables.
  5. Olvídate del plástico: un jabón en barra no solo ahorra espacio sino que no necesitas de envases plásticos para transportarlo o contenerlo a diferencia de los jabones líquidos que encontramos a montones en las tiendas.

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