La manteca de karité es una de las más fascinantes y es la que utilizo en casi todos mis jabones artesanales (además de otros productos de cosmética artesanal).

Y se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y hasta regenerativas.

¿PREFIERES VERLO?

En este post veremos:

  • De dónde viene
  • Cómo se produce
  • Cuáles son los beneficios para nuestra piel
  • El uso de la manteca de Karité en nuestros jabones artesanales (características)
  • Cuánto podríamos usar en el jabón

Así que empecemos.

De dónde proviene la manteca de karité

La manteca de karité proviene de las nueces del fruto de un árbol que se encuentra en África: el árbol de karité.

Estos árboles crecen solo en la sabana africana y se utiliza en esta parte del planeta desde hace muchos siglos gracias a todas las propiedades que se le atribuyen, tanto para la salud como para la piel.

Incluso se dice que en el antiguo Egipto Cleopatra lo utilizaba en sus rituales de belleza y siempre tenía a la mano un frasco con este Elixir.

árbol de karité en África

Árbol de karité. Foto: Symbolhunt.com

Hoy en día la venta y la producción de la manteca de karité se sigue haciendo de forma tradicional y, aunque el proceso de producción de la manteca de karité es muy largo y laborioso, es el sustento de cientos de familias africanas.

mujer africana produciendo manteca de karité

Hasta el día de hoy se produce la manteca de karité de forma tradicional en varias regiones de África

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Cómo se produce la manteca de karité

El árbol de karité da un fruto del tamaño de una ciruela que contiene una nuez en su interior. Estas nueces se sancochan y se dejan hirviendo por 30 a 45 minutos.

fruto de karité

Fruto del árbol de karité y nueces de karité. Foto: livelihoods.eu

Luego se dejan secar al sol y se rompen con una madera o una roca. Después de todo este proceso, las mujeres y niños separan las mejores semillas y estas se lavan varias veces y nuevamente se secan para luego ser llevadas a la zona de triturado.

En muchas comunidades ya se utilizan máquinas que les facilitan esta tarea, pero en otras se sigue haciendo de forma tradicional, con un mortero y golpeando las semillas una y otra vez.

Las semillas ya trituradas se llevan a tostar y luego se dejan enfriando en cemento. Luego pasan por una moledora y como el tostado y el calor en la etapa anterior ayudaron a que se liberen las grasas, al pasar por la moledora lo que se obtiene es una sustancia viscosa.

Luego se le agrega agua y baten y baten por mucho tiempo y la grasa se empieza a coagular o solidificar un poco.

Proceso de producción de la manteca de karité

Luego de tostar y moler las semillas hasta formar una pasta se le agrega agua y se bate constantemente. Foto: Forestnews.cifor.org

Siguen haciendo esto por horas, agregando agua y batiendo y la grasa que se solidifica flota por encima del agua.

La grasa se separa del agua y se hierve para quitar impurezas o partes sólidas que hayan quedado en la manteca. Finalmente lo pasan por un colador y lo dejan solidificar para luego ser puesto a la venta.

Cuáles son los beneficios para nuestra piel

Uno de los beneficios principales que se le atribuyen a la manteca de karité es que tiene propiedades emolientes.

Esto quiere decir que suaviza y aumenta el grado de humedad en la piel, por eso es tan usado en muchos cosméticos, especialmente para pieles secas.

Un estudio japonés de 2010 llegó a la conclusión de que la grasa del karité tenía propiedades antiinflamatorias (los estudios se realizaron en ratas de laboratorio).

Otro estudio buscaba determinar el uso de la manteca de karité como emoliente para el eczema y se realizaron pruebas en un adolescente que sufría eczema desde su infancia.

Se indicó al paciente que se aplicara vaselina y manteca de karité dos veces al día en sitios designados (sin mezclar ambos ingredientes) junto con su medicina regular para el eczema.

La prueba buscaba probar la eficacia de la manteca de karité como emoliente para el eczema y al final del estudio los resultados fueron que efectivamente se encontró una mayor suavidad en la aplicación con manteca de karité que con vaselina.

De todas formas, son relativamente pocos los estudios realizados y es importante que se realicen nuevas pruebas y que hayan muchos más estudios científicos.

Algo interesante también de la manteca de karité es que tiene una gran cantidad de triterpenos. Estos mejoran la reparación del tejido en menor tiempo Es por eso que se cree que la manteca de karité al tener tantos triterpenos tiene propiedades cicatrizantes y regenerativas.

A pesar de que no hay la suficiente cantidad de estudios, hay muchos testimonios o casos anecdóticos sobre los beneficios de la manteca de karité alrededor del mundo.

Y esta información ha ido pasando de boca a boca, de generación en generación y pues hasta el día de hoy muchos utilizamos la manteca de karité no solamente para temas de belleza.

Manteca de Karité para jabones artesanales

La manteca de karité tiene ácidos grasos oleicos y esteáricos principalmente.

Esos ácidos grasos nos dan un jabón con una sensación cremosa, no nos da tanta espuma, pero sí nos da una barra de jabón más dura y mayor acondicionamiento si es que usamos la manteca en mayor cantidad en nuestro jabón.

Claro que esto no se puede medir solamente tomando en cuenta la manteca de karité, tenemos que tener en consideración los demás aceites o las demás grasas que están presentes en nuestro jabón. Tengan en cuenta esto a la hora de formular su propio jabón

Cuánta manteca de karité usar en nuestros jabones

En los jabones artesanales se recomienda usar entre 5% y 20% aproximadamente pero esta no es una regla general.

Se pueden salir de la regla y pueden probar y experimentar.

Podemos hacer incluso jabones con 100% manteca de karité, es decir, la única grasa que utilizamos es la manteca de karité.
Esas barras de jabón producen menos espuma pero mayor cremosidad y dureza… así que, de que se puede hacer, se puede hacer.

Una razón por la que usamos la manteca de karité junto con otras grasas es para crear un balance (si queremos que salga duro pero espumoso y que limpie bien usaremos más ácidos grasos láurico o palmítico).

Pero otra razón también puede ser el precio. Dependiendo dónde nos encontremos la manteca de karité puede ser muy cara. Así que se crea un jabón con diferentes grasas para poder bajar un poco los costos porque no sería rentable venderlo.

Si aún no lo pruebas en tus jabones artesanales, definitivamente te animo a hacerlo 🙂