sobreengrasado en jabones artesanales

Desde hace varias semanas vengo recibiendo muchas consultas en mi canal de Youtube y mi Instagram sobre un tema en particular: el sobreengrasado en jabones saponificado en frío.

Si estás interesada en aprender sobre los jabones saponificados en frío seguramente ya escuchaste este término pero quizás, como le pasa a muchos jaboneros, te confunde la información o te han contado mitos.

Así que en este artículo déjame contarte más sobre el sobreengrasado.

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NOTA IMPORTANTE: Este es un extracto de mi CURSO DE JABONES ARTESANALES ONLINE pero lo estoy compartiendo porque he recibido muchas consultas sobre esto y porque considero que es importante también que empecemos a desmitificar ciertas cosas respecto al sobreengrasado.

– SANAE TENGUAN –

Ahora sí, ¡empecemos!

¿Qué es el sobreengrasado en un jabón artesanal?

El sobreengrasado es un extra de grasas en nuestro jabón que la sosa no va a poder saponificar. Esto quiere decir que la sosa (el elemento alcalino que usamos en un jabón en barra) no podrá convertir en jabón una parte de las grasas.

Esto no significa que vamos a tener aceites o grasas flotando en nuestro jabón. Igual nuestro jabón va a ser un jabón sólido, en barra.

Lo que significa es simplemente que hay una porción de grasas que no se van a saponificar y que la sosa no podrá «tocar». Y esto es porque al elegir un sobreengrasado estamos variando la cantidad de sosa que se usará.

Del total de nuestras grasas, un 5% no será saponificada.

¿Para qué se utiliza el sobreengrasado en el jabón?

Hay dos razones principalmente:

  • La seguridad:
    Para asegurarnos que no hay un exceso de sosa o de hidróxido de sodio utilizamos este sobreengrasado o parte de grasas que no se convierten en jabón.
    El estándar es que utilicemos un poquito más de grasas de la estricta necesaria para que se consuma toda la sosa. De esta forma será seguro usar el jabón sobre la piel.

    Es importante recordar que cuando hacemos un jabón y seleccionamos las grasas que usaremos, estas tienen un valor de saponificación. Este valor de saponificación nos sirve para luego saber cuánta sosa se necesita para saponificar esa grasa.

    Al usar un extra de grasas nos aseguramos que todo el álcali se ha consumido y no representa un peligro para nosotros.
  • La suavidad:
    Y la segunda razón por la que usamos un sobreengrasado en el jabón es para aumentar la suavidad en la piel.

    Hay que tener en cuenta que la función del jabón es limpiar pero a veces limpia tan bien que nos puede irritar, resecar la piel o hacer que la podamos sentirla un poco tirante (cuando usamos jabones con mucho ácido láurico por ejemplo).
    Entonces para evitar esto usamos un extra de grasas, de esta forma la piel igual se va a sentir suave.

¿Cuánto sobreengrasado usar en un jabón para la piel?

El sobreengrasado se expresa en porcentaje, entonces si yo digo que tengo un 6% de sobreengrasado significa que hay un 6% de mis grasas que no van a ser saponificadas.

Ahora sabiendo esto, la pregunta que siempre nos hacemos los jaboneros cuando nos iniciamos en este mundo es: «¿Cuánto sobreengrasado debemos usar en un jabón saponificado?«.

Pues la respuesta es… depende de cada uno.

El porcentaje a usar como regla general o como recomendación es de 5 a 9%, pero esto no significa que no podamos salirnos de esos porcentajes.

Y con el tiempo van a ver que hay diferentes factores que pueden influir en ese rango de porcentajes.

No hay un sobreengrasado correcto o incorrecto dentro de ese rango pero quizás vamos a querer utilizar más o menos sobreengrasado.

Por ejemplo, usar mucho sobreengrasado, como regla general, puede hacer que nuestro jabón salga muy suavecito o se empiece a deshacer más rápido en la ducha. Además se reducen considerablemente las burbujas si es que estamos utilizando mucho sobreengrasado.

Claro que esto responde también a la fórmula general y esto lo enseño en mi curso de jabones artesanales online ya que aprendemos sobre formulación correcta de un jabón en base a los ácidos grasos.

Por ejemplo en mi caso, cuando utilizo mucho aceite de oliva, yo prefiero utilizar menos sobreengrasado. Esto porque de por sí, el ácido oleico que tiene el aceite de oliva me va a dar el acondicionamiento que yo quiero y el ácido oleico en un jabón con alto sobreengrasado hace que el jabón no tenga tanta longevidad (durabilidad en el tiempo).

Si es para usar en casa, para amigos y familiares, esto quizás no represente gran problema. Pero si tengo un negocio de jabones artesanales no voy a querer que mis jabones se gasten tan rápido (3 – 5 días por ejemplo) pues probablemente ya no me vuelvan a comprar. Esto también hay que tenerlo en cuenta 🙂

Otro caso muy particular es el jabón de 100% coco. Cuando hacemos un jabón solo con aceite de coco, este tiene mucho ácido láurico, y esto va a hacer que nos limpie muy pero muy bien la piel haciendo que la podamos sentir tirante o reseca.

Para contrarrestar esto, utilizamos un sobreengrasado muy alto: 20-25%. De esta forma ya no vamos a sentir la piel tirante luego de bañarnos.

Mi recomendación respecto al sobreengrasado que debemos usar en jabones saponificados es la siguiente:

Primero trabaja con 5, 6, 7% de sobreengrasado y a partir de allí ve jugando con estos valores o estos porcentajes. No olvides anotar todo y luego revisar cómo se siente su piel.

Cada piel es distinta así que vas a tener que hacer diferentes pruebas. Muchos creen que un sobreengrasado alto es siempre mejor, pero por ejemplo yo prefiero un sobreengrasado de 5 o 6% (para ello ya formulé mi jabón para que me deje la piel suave pero también tenga burbujas y dure en la ducha).

¿Se debe agregar el sobreengrasado en la traza?

Cuando recién empecé en este mundo de jabonería recuerdo que en mi primer curso me dijeron: «Para sobreengrasar tu jabón aprovecha y utiliza un aceite de muy buena calidad, como el aceite de semilla de uva, de argán, de rosa mosqueta, etc.».

Por cierto, estos aceites suelen ser muy caros, al menos en mi país son muy costosos y elevan el costo del jabón 🙁

Bueno, sigamos.

Lo que me explicaron que se tenía que hacer era lo siguiente:

  • Del total de las grasas usaríamos un 5% para el aceite de, por ejemplo, semilla de uva. Imaginemos que ese 5% equivale a 50 gramos.
  • Pesar 50 gramos de aceite de semilla de uva y reservarlo.
  • Mezclar el resto de grasas.
  • Agregarle la lejía
  • Batir hasta llegar a la traza.
  • Agregar a la traza los 50 gramos de aceite de semilla de uva que habíamos reservado.
  • Mezclar bien en la preparación.
  • Enmoldar.

¿Por qué se hace de esa forma? Me explicaron que se hacía de esta manera para que la sosa no saponifique el aceite de semilla de uva.

Se cree que si se agrega el sobreengrasado en la traza, el aceite quedará intacto y así lo protegeríamos de la sosa. Pero la verdad es otra.

Este es uno de los mitos más arraigados en la jabonería y es un tema que genera mucha confusión y también controversia. Muchas veces, en varios grupos, he comentado esto y me han dicho que estoy equivocada. Pero como me gusta basarme en la ciencia y pruebas para dar mi opinión, aquí les va.

¿Por qué digo que esto no es cierto?

Esto es por que la sosa igual va a entrar en contacto con las grasas, con todas las grasas. Solamente que nosotros hemos decidido que hay un porcentaje que la sosa no va a saponificar, pero dentro del molde todos los ácidos grasos se van a mezclar.

Algunos saponifican más o menos rápido pero veremos a continuación que no hay diferencia entre usar el sobreengrasado en la traza o no.

El Dr. Kevin Dunn, quien tiene uno de los libros más famosos en temas de jabonería y ha basado mucha de su investigación en los jabones artesanales, hizo una charla hace unos años, en el 2015 para jaboneros como nosotros y lo explicó a la perfección.

Lo pueden ver aquí desde el minuto 05:14 pero les hago un resumen:

El químico muestra durante su exposición una prueba que se hizo para ver la presencia activa de la sosa durante los minutos y horas que pasaban desde que se mezcla la lejía con las grasas. Mientras más tiempo pasa, menos presencia de sosa hay.

Luego pregunta: ¿en cuánto llegamos a la traza? Algunos de los asistentes responden diferentes minutos y finalmente eligen por consenso «20 minutos».

A los 20 minutos la presencia de la sosa está al 75% de la sosa original. A continuación le pregunta a la audiencia qué se suele agregar en la traza y muchos responden: «aceites esenciales, sobreengrasado, fragancias, colores, etc.».

Como uno de los asistentes da como ejemplo los aceites esenciales, el Dr. Dunn pregunta por qué lo agregan en la traza y la respuesta es que lo agregan para protegerlo de la sosa.

Entonces se hace una pregunta muy interesante: ¿cuánta protección hay cuando en lugar del 100% original se tiene un 75% de la sosa activa? Muy poca realmente.

Y esto aplica también para el sobreengrasado. La sosa sigue estando muy activa cuando llegamos a la traza, además las grasas se mezclan por completo dentro del molde.

Y si eso no les deja claro el tema, pues el mismo Dr. hizo otro experimento esta vez específicamente sobre este mito.

El experimento se realizó para ver si había alguna diferencia entre usar el sobreengrasado en la traza o no y lo que se hizo fue:

  • Hacer dos jabones con la misma composición, la única diferencia entre ellos era en que en uno de ellos agregarían el sobreengrasado en la traza y en el otro mezclarían todas las grasas (sin reservar nada) y luego agregarían la lejía como de costumbre.
  • Luego se realizaría un procedimiento para extraer los aceites no saponificados.
  • A continuación usarían estos aceites con una técnica llamada Espectroscopía de resonancia magnética nuclear (NMR spectroscopy) para conocer su composición y ver si había alguna diferencia entre ambos jabones.

Luego de realizar la prueba, las conclusiones fueron estas:

  • La composición del aceite no saponificado en el jabón terminado no depende del orden en que se agreguen los aceites (en la traza o no).
  • No hay diferencias reales entre ambos jabones analizados.

Y el autor nos recomienda al final del estudio que los jaboneros deberíamos mezclar bien todos los aceites ANTES de agregar la lejía.

Hay muchos jaboneros que separaban su aceite para el sobreengrasado pero con el apuro, al hacer el jabón, olvidaban agregarlo al jabón. Entonces, lo mejor sería mezclar previamente todas las grasas porque como vimos no hace una diferencia en nuestros jabones finales.

Y además él ha realizado un experimento respecto justamente al sobreengrasado.

En este experimento lo que hizo fue trabajar con dos jabones: en uno de los jabones todas las grasas fueron mezcladas agregándole luego la solución de hidróxido de sodio con agua, y se siguió el proceso normal para hacer el jabón.

Y en el otro jabón lo que se hizo fue separar una parte de las grasas, el sobreengrasado, para agregarlo luego cuando el jabón ya haya llegado a la traza. Y recién allí se enmoldó.

Luego de hacer los jabones se analizaron estos con una técnica con la que se van a estudiar las propiedades físicas, químicas y biológicas de la materia o del producto, de lo que se esté analizando

en este caso el jabón.

Y se llegó a la conclusión en este estudio de que la composición de los jabones era el mismo: NO importaba el orden en el que habíamos agregado los aceites

Y lo que nos sugiere este estudio, y pues con esto el Dr. Kevin Dunn, es que mezclemos todas nuestras grasas antes de agregar la solución de hidróxido de sodio con agua.

Y nos dice también que, si lo estamos haciendo de esa forma, si estamos sobreengrasando o utilizando un sobreengrasado cuando recién llegamos a la traza estaríamos trabajando un poco más porque no hay ninguna diferencia entre esas dos formas de trabajar el jabón.

Ok, jaboneros, cuéntenme si ustedes habían escuchado sobre este mito.

Los leo en los comentarios.

Nos vemos en la próxima.

curso de jabones artesanales saponificación en frío
2 comentarios
  1. Limary
    Limary Dice:

    Hola, hago jabones y prefiero usar las grasas totales normal con su lejía según la fórmula y cuando la traza ya está llegando a su punto y está casi fría le agrego un 5% más del total de las grasas con aceite de preferencia para la piel. Y así han gustado mucho y se siente la piel humectada. Esa es mi experiencia en hacer jabones cosméticos artesanales. Saludos!

    Responder
    • Sanae Tenguan
      Sanae Tenguan Dice:

      Hola, Limary. En ese caso si agregaste un sobreengrasado en la calculadora lo que hace esta es darte el total de lejía a usar tomando en cuenta ese sobreengrasado. Y el extra de grasa 5% sería adicional y no parte del sobreengrasado 🙂 Un abrazo 😉

      Responder

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